Con la inteligencia artificial puedes tener una web en cinco minutos. Escribes «hazme una web para mi empresa», esperas un poco y aparece algo con buena pinta, con su portada, sus secciones y su formulario de contacto.
En los últimos meses nos han llegado varios clientes con una web así, hecha por ellos mismos con IA. Y en todos los casos hemos acabado rehaciéndola entera.
Había de todo. Algunas daban bastante el pego y otras eran un desastre. Pero casi todas tenían algo en común: se notaba que no las había hecho un profesional y que estaban hechas con IA. Emojis por todas partes, textos que podrían ser de cualquier empresa, cifras y testimonios inventados… Y diseños que se parecen entre sí porque salen todos del mismo molde: las mismas tipografías, los mismos degradados azul-violeta, la misma fila de tres tarjetas con un icono encima, ni una animación que le dé personalidad. No es culpa de quien las hizo. Es lo que da la IA cuando nadie la dirige: el mismo resultado medio para todo el mundo. Y debajo de lo que se ve, casi siempre faltaba lo que no se ve.
Este post nace de ahí. Voy a contar el caso más reciente, el de Lítore, una consultoría comercial gallega. No lo elijo porque sea un ejemplo perfecto ni la mejor web del mundo. Lo elijo porque es el último que hicimos cuando se me ocurrió escribir esto. Y además es de las que daban el pego, lo que lo hace más interesante: si una web que se ve bien también tenía carencias, imagina las demás.
Antes de nada: quién lo cuenta y cómo lo hice
Soy Gonzalo Figueroa, CEO de Grupo Promedia. No sé programar. Llevo unos 20 años gestionando proyectos web, y eso me ha dado conocimientos de SEO, accesibilidad, usabilidad y de cómo se organiza un proyecto, pero el código lo escriben otros.
Para la web de Lítore hice algo a propósito: la hice yo solo, con Claude, sin pasarla por nuestros diseñadores ni nuestros programadores. Quería ponerme en la piel de un cliente que no programa y ver hasta dónde se llega. En un proyecto normal de Promedia, la auditoría de seguridad la haría un programador, que entiende el código mucho mejor que yo, y el diseño lo revisaría un diseñador. Lo iré recordando a lo largo de la serie, porque es parte de la conclusión.
La web de partida se veía bien
Esta es la web que tenía Lítore, hecha por el propio cliente con IA:


No está mal, ¿verdad? Fondo azul oscuro, tipografía elegante, un formulario bien colocado. Si la pasas por PageSpeed Insights, la herramienta de Google que mide la calidad técnica de una página, saca buena nota:
| Web original | Rendimiento | Accesibilidad | Buenas prácticas | SEO |
|---|---|---|---|---|
| Móvil | 79 | 96 | 100 | 92 |
| Escritorio | 99 | 96 | 100 | 92 |
Y aquí está la trampa. La IA ya sabe hacer webs que parecen profesionales. Lo difícil está en lo que no se ve.
Lo que no se veía
Revisando esa web a fondo encontré esto:
- Google lo tenía difícil para entenderla. No había
sitemap.xml(el índice que le dice a Google qué páginas tiene tu web), nirobots.txt, ni página de error 404: cualquier dirección inventada cargaba la portada como si existiera. Además, la versión con «www» y la versión sin «www» funcionaban a la vez, y para Google eso es contenido duplicado. - El SEO se quedaba en lo básico. El título de la página no mencionaba ni «representante comercial» ni «Galicia», que es lo que buscaría un cliente potencial. Los títulos de cada sección eran eslóganes sin palabras clave. No había datos estructurados (la información que Google usa para entender qué es tu empresa), y al compartir la web en WhatsApp o LinkedIn no salía ni imagen ni resumen.
- No cumplía la normativa. No tenía aviso legal, que es obligatorio para una empresa, ni política de privacidad completa.
- El menú del móvil estaba incompleto. No había menú desplegable: en el teléfono desaparecía «Qué hacemos» y solo quedaban dos enlaces.
- No había forma de medir nada. Sin analítica, nadie sabía cuánta gente entraba ni desde dónde.
Nada de esto sale en una captura de pantalla, y casi nada lo detecta PageSpeed. Por eso una buena nota en una herramienta automática no garantiza que la web sea profesional.
Lo que sí se veía también cambió
La parte visible también mejoró, y no solo por gusto.
La marca. El cliente también había hecho su logo con IA. Antes de la web rediseñamos la identidad (también con ayuda de IA, aunque ese proceso queda para otro día) y salió un kit completo: colores corporativos, el logo en todas sus versiones, favicons, portadas para redes… El logo nuevo tiene un faro, y de ahí salió la idea que recorre toda la web: Lítore como el faro que guía a tu marca para entrar en el mercado gallego. Está en los textos, en los iconos, en la ilustración de la portada y hasta en la página de error («Te has desviado del rumbo»). Te lo cuento en La marca antes que la web.
Los textos. Los de la web original se notaba que eran de IA. «Estrategia. Presencia. Continuidad.» «Una buena conversación. Un nuevo punto de partida.» Son frases que sirven para cualquier empresa de cualquier sector. Los textos nuevos también los escribió la IA, pero con datos reales del negocio, un tono marcado y mucha revisión, y se nota menos. Lo explico en Señales que delatan que tu web está hecha con IA.


Y la nota técnica de la web nueva:
| Web nueva | Rendimiento | Accesibilidad | Buenas prácticas | SEO |
|---|---|---|---|---|
| Móvil | 100 | 100 | 100 | 100 |
| Escritorio | 100 | 100 | 100 | 100 |
Lo importante no es el 100. Lo importante es todo lo de la lista anterior que ahora sí está y que ninguna herramienta puntúa.
Cuánto se tarda
| Antes de la IA | Web de 5 minutos | Web profesional con IA | |
|---|---|---|---|
| Tiempo | Varios días | Unos minutos | Unas 5 horas en el caso de Lítore |
| Quién decide | Un equipo: dirección de proyecto, diseño y programación | Nadie: la IA rellena lo que no le dices | Una persona con criterio (o mejor, un equipo) que dirige a la IA |
| Resultado | Profesional | Parece profesional | Profesional |
Cinco horas es mucho más que cinco minutos, pero mucho menos que lo que nos costaba antes una web así, que pasaba por varias personas a lo largo de varios días.
Puedes ver el resultado de su web en www.litoreconsulting.es

El método, en seis fases
Lo que hice no fue escribir un prompt mejor. Fue repartir el trabajo en fases, como en cualquier proyecto web, y usar la IA en cada una. No lo seguí como una receta, pero en líneas generales fue así:
Fase 0. Prepara el material. La IA multiplica lo que le das: si no le das nada, se lo inventa, y de forma muy convincente. Antes de abrirla hay que reunir el objetivo de la web, el público, los datos reales del negocio, la marca y lo que sepas del servidor donde se va a publicar. Nadie conoce tu negocio como tú, y esa información solo la puedes aportar tú. Lee la fase 0 completa.
Fase 1. Planifica con la IA antes de pedirle nada. El primer mensaje no debería ser «hazme una web». Primero se le da todo el material, se le pide que plantee ideas y te pregunte lo que necesite, y solo cuando está todo decidido se pasa a construir. Y conviene pedir las cosas con detalle: en lugar de «optimiza el SEO», una lista de puntos concretos. Cuanto más especificas, mejor hace la IA su trabajo. Lee la fase 1 completa.
Fase 2. Ejecuta por partes. Con todo decidido, construir es lo más rápido. Por secciones, sobre textos ya cerrados y viendo el resultado en cada paso. Lee la fase 2 completa.
Fase 3. Revisa con calma. Aquí aparecieron decenas de correcciones. Algunas eran errores: la IA usó en el pie de página un color que no estaba entre los corporativos, aunque se los había dado. Pero la mayoría eran mejoras que solo ve alguien con experiencia: reorganizar tres bloques sueltos en un apartado «Empresa», equilibrar el tamaño de una foto, hacer que todos los botones reaccionen igual al pasar el ratón. Lee la fase 3 completa.
Fase 4. Audita, y no te fíes solo de la IA. La auditoría encontró, entre otras cosas, que el formulario mostraba «Gracias, hemos recibido tu mensaje» aunque el mensaje no se hubiera enviado. El cliente habría perdido contactos sin enterarse. Y una herramienta externa encontró después un botón con un contraste insuficiente que no habíamos visto ni la IA ni yo. Lee la fase 4 completa.
Fase 5. Publica y mantén. Publicar no es el final. La web está lista cuando la lista de pendientes está vacía, y a partir de ahí empieza su vida: contenidos, actualizaciones, seguridad. Lee la fase 5 completa.
Lo que no te cuenta el «hazme una web»
Después de esta experiencia tengo clara una cosa: para hacer una web profesional con IA no hace falta saber programar, pero sí hace falta criterio.
La IA propone y tú decides. Muchas veces propone muy bien: fue ella quien planteó usar el faro del logo como metáfora, y yo la orienté hacia lo que quería transmitir. Otras veces no estás de acuerdo, y otras se te ocurre algo que a ella no se le había ocurrido. Pero para decidir hay que saber. Cuando la IA te pregunta si el formulario debe funcionar con PHP o con un servicio externo, o si activa las cabeceras de seguridad, un dueño de negocio solo puede decir que sí a todo. Y entonces ya no está decidiendo.
En un proyecto web hay dos tipos de conocimiento, y la IA no tiene ninguno de los dos:
- El de tu negocio: qué vendes, a quién, qué te preguntan tus clientes. Ese solo lo tienes tú.
- El de las webs: estructura, SEO, accesibilidad, seguridad, normativa. Ese es el nuestro.
Y dentro de lo técnico, nadie sabe de todo. Yo aporto la gestión del proyecto, el SEO y la usabilidad. Cuando la web la hace con IA un diseñador de nuestro equipo, queda mucho mejor estéticamente, y un programador revisa el código como yo nunca podría. La IA no sustituye a esos perfiles: hace que cada uno trabaje mucho más rápido. Por eso un equipo sigue dando mejor resultado que una persona sola, aunque los dos usen IA.
En resumen
Si tienes criterio, tiempo y ganas, este método te sirve para hacer tu web con IA, y en los posts de cada fase te cuento cómo, con los ejemplos reales de Lítore.
Si prefieres que lo haga un equipo que lleva años haciéndolo, con IA y con experiencia, hablamos.
Serie completa: hacer una web profesional con IA
- Fase 0. Qué preparar antes de hacer tu web con IA
- Fase 1. Planifica tu web con la IA antes de pedirle que la haga
- Fase 2. Ejecuta tu web con IA por partes
- Fase 3. Revisa tu web antes de publicarla
- Fase 4. Audita tu web con IA
- Fase 5. Publica y mantén tu web
- Extra: La marca antes que la web
- Extra: Señales que delatan que tu web está hecha con IA
“La simplicidad es la máxima sofisticación.”
— Leonardo da Vinci



