Este post forma parte de una serie sobre cómo hacer una web profesional con IA sin saber programar. Si no has leído el principal, empieza por aquí.

Soy Gonzalo Figueroa, CEO de Grupo Promedia. En esta serie cuento cómo rehicimos con IA la web de Lítore, una consultoría comercial gallega. Pero antes de la web hubo otro paso que no he contado del todo: el cliente también había hecho su logo con IA, y lo primero que hicimos fue rediseñarlo. Este post explica por qué la marca va antes que la web, y qué cambia cuando la IA trabaja con una identidad de verdad.

Logo de Lítore antes y después: a la izquierda, el logo hecho por el cliente con IA, con el contorno de la costa gallega; a la derecha, el rediseño, con un faro integrado en el nombre
El logo de Lítore, antes y después del rediseño.

Sin marca, la IA se la inventa

Si le pides una web a una IA sin darle tu identidad visual, no se queda en blanco: se la inventa. Elige los colores más habituales, las tipografías de siempre y un estilo que funcione para cualquiera. El resultado puede ser correcto, pero no es tuyo. Es la razón por la que tantas webs hechas con IA se parecen, como cuento en Señales que delatan que tu web está hecha con IA.

Con una marca definida pasa lo contrario: la IA ya no decide cómo debe verse tu empresa. Aplica algo que existe, y su trabajo pasa a ser llevarlo bien a la web.

Qué es un kit de marca y para qué sirve en la web

Un logo suelto no basta. Del rediseño de Lítore salió un kit completo, y casi todo tiene un uso concreto en la web:

  • Manual de identidad, con las reglas de uso de la marca.
  • Colores corporativos, con sus códigos exactos. En la web, cada fondo, botón y enlace sale de ellos.
  • El logo en varias versiones: en positivo para fondos claros, en negativo para fondos oscuros (la cabecera sobre la portada, el pie), en una sola tinta, con y sin el lema.
  • El símbolo por separado, en el caso de Lítore el faro, para usos pequeños o decorativos.
  • Formatos para cada uso: SVG para la web (se ve nítido a cualquier tamaño), PNG con fondo transparente, JPG y PDF en CMYK para imprenta.
  • Favicons: el icono de la pestaña del navegador, en todos los tamaños, incluido el que usa el iPhone cuando guardas la web en la pantalla de inicio.
  • Avatares y portadas para redes sociales, y la firma de email.
Kit de marca de Lítore: logo en positivo y negativo, símbolo del faro, favicon, portada para LinkedIn y colores corporativos
Parte del kit de marca de Lítore que le dimos a la IA antes de empezar la web.

Todo eso se lo dimos a la IA en el primer mensaje, junto con el resto del material del proyecto. No tuvo que inventarse ni un color.

Del logo al concepto

El logo antiguo de Lítore dibujaba el contorno de la costa gallega. El nuevo tiene un faro integrado en el nombre. Ese cambio tuvo dos consecuencias en la web.

La primera: como el logo ya no representaba Galicia tan claramente, le pedí a la IA que lo compensara en la web con otros recursos. De ahí salió el mapa de Galicia de la portada y de la sección de cobertura.

La segunda, más importante: el faro dio una idea para toda la web. Lítore como el faro que guía a una marca para entrar en el mercado gallego. La IA la propuso como metáfora, yo la orienté, y acabó en todas partes donde tenía sentido:

  • En los textos: «Como un faro en la costa, marcamos el rumbo…», un método en cuatro pasos que termina en «Llegar a buen puerto», un contacto que pregunta «¿Ponemos rumbo a Galicia?».
  • En los iconos: faro, ancla, velero, brújula, mezclados con iconos generales del mismo estilo.
  • En la ilustración de la portada: un faro cuyo haz de luz recorre el mapa de Galicia.
  • Hasta en la página de error: «Te has desviado del rumbo», con un botón para «Volver a puerto».

Esto es lo que una web de cinco minutos no tiene nunca: una idea propia que la hace reconocible. Y no la inventó la IA de la nada. Salió de la marca. La creatividad empieza en la identidad, no en la web.

Un aviso: una metáfora así funciona si se dosifica. En los puntos clave da personalidad. En cada frase, cansa. Decidir dónde sí y dónde no fue parte del trabajo.

Lo que no sale del manual, también se decide

Un kit de marca no responde a todo, y hay que saber cuándo aplicarlo tal cual y cuándo no.

Las tipografías del manual eran las del logo, no necesariamente las de los textos de la web. Se lo dije así a la IA. El resultado fue una combinación: la tipografía principal de la marca para los títulos, la secundaria para pequeñas etiquetas y otra distinta, pensada para leer en pantalla, para los textos largos.

La IA no siempre lee todo lo que le das. En Lítore no pudo abrir el manual en PDF, y sacó los colores de los archivos del logo. Me avisó, y comprobamos los colores con una captura del manual. Si le das a la IA un documento importante, asegúrate de que lo ha leído de verdad.

Y aun con los colores claros, hay que vigilar que los respete. En la revisión encontré que había usado en el pie un azul que no estaba en la paleta. Lo cuento en la fase de revisión.

¿No tienes marca? Empieza por ahí

Si estás pensando en hacer tu web con IA y no tienes una identidad definida, o tienes un logo hecho a toda prisa, mi consejo es invertir primero en la marca. Una web se puede rehacer en unas horas. Una identidad bien hecha te acompaña durante años, y todo lo que hagas después (la web, las redes, la papelería, la firma de tu email) sale de ella.

El logo de Lítore también lo rediseñamos con ayuda de la IA, pero dirigido por alguien que sabe de diseño. Como pasa con la web, la herramienta acelera; el criterio lo pone la persona. Si quieres saber cómo trabajamos la identidad corporativa, lo contamos en nuestra página de branding. Y si prefieres hablarlo directamente, cuéntanos tu proyecto.


Serie completa: hacer una web profesional con IA

“Los detalles no son los detalles. Los detalles forman el diseño.”

— Charles Eames