Este post forma parte de una serie sobre cómo hacer una web profesional con IA. Si no has leído el principal, empieza por aquí.
Soy Gonzalo Figueroa, CEO de Grupo Promedia. No sé programar, pero llevo unos 20 años gestionando proyectos web. Esta es la última fase de la serie: publicar la web y mantenerla. Es la que la web de cinco minutos ni siquiera contempla, porque parte de una idea equivocada: que cuando la web está hecha, el trabajo ha terminado. En realidad, el día de publicar es cuando aparecen los problemas que no se ven mientras se desarrolla.
La web está lista cuando no queda nada pendiente
En la fase 1 hablé de la lista de pendientes que la IA mantiene durante todo el proyecto. En Lítore llegó a tener la foto y la biografía del fundador, los sectores, preguntas frecuentes sin confirmar, el código de analítica, los textos legales y el alojamiento, entre otras cosas. Ese archivo da un criterio muy claro para publicar: cuando la lista está vacía. Si queda algo, no está terminada.
Lo que pasó el día del lanzamiento
La web estaba terminada, revisada y auditada. Aun así, publicarla tuvo sus sorpresas. Te cuento tres, porque ilustran bien por qué esta fase no es «subir los archivos y listo»:
El dominio, el correo y la web estaban en sitios distintos. El dominio en un proveedor, el correo de la empresa en otro y la web antigua en un tercero. Para publicar la nueva había que cambiar a dónde apunta el dominio, pero sin tocar nada de lo que hace funcionar el correo. Un error en ese paso y la empresa se queda sin email.
El formulario no llegaba. Funcionaba, decía «enviado», pero los mensajes no aparecían en el correo del cliente. La causa: el servidor intentaba entregarlos internamente en lugar de enviarlos al servicio de correo de la empresa. Era un ajuste de configuración, pero hay que saber dónde mirar. Si nadie lo comprueba, el cliente puede pasarse meses pensando que su web no recibe contactos.
El certificado de seguridad tardó en activarse. Durante un rato, quien entraba en la web veía el aviso de «conexión no segura». Se resolvió solo, pero hay que saber distinguir un retraso normal de un problema real.
Ninguna de las tres cosas tiene que ver con la IA ni con cómo se hizo la web. Tienen que ver con servidores, dominios y correo. Y ahí, sin conocimientos técnicos, la IA ayuda poco: no tiene acceso a tus cuentas ni sabe qué tienes contratado.
¿Te da respeto tocar el dominio o el correo? Es normal. Nosotros nos encargamos de la publicación de principio a fin, y del alojamiento si lo necesitas. Hablamos.
Antes de dar la web por publicada
Una vez publicada, todo hay que comprobarlo de nuevo en la web real, no en el ordenador ni en un servidor de pruebas: que el dominio y la seguridad funcionen, que el formulario llegue a la bandeja de entrada y no a spam, que la analítica respete el consentimiento de cookies, que la página de error funcione, que Google pueda encontrar la web y que se vea bien al compartirla en redes. Nosotros lo hacemos con una lista de comprobación que hemos ido afinando proyecto a proyecto, precisamente con sorpresas como las de Lítore.

Una web no es solo hacerla: tiene una vida
Una vez publicada, la web necesita cuidados, igual que un local necesita mantenimiento aunque esté recién reformado: contenidos que se quedan anticuados, renovaciones de dominio, alojamiento y certificados, actualizaciones de seguridad, seguimiento de visitas y de cómo la ve Google, cambios en la normativa… Si se olvida una renovación, la web desaparece.
Con IA, cambiar un texto o añadir una sección es sencillo. Pero hay situaciones en las que la IA no basta. Imagina que un viernes por la tarde tu web empieza a redirigir a una página de apuestas, o que Google la marca como peligrosa. Alguien la ha atacado. ¿Sabrías por dónde empezar? ¿Qué mirar, qué cambiar, cómo evitar que vuelva a pasar? Ese es el momento en que de verdad se necesita a un profesional, y suele necesitarse con prisa.
Por eso en Promedia no solo hacemos webs: acompañamos a nuestros clientes durante toda la vida del proyecto, con el mantenimiento que cada web necesita.
Para cerrar la serie
Empecé esta serie diciendo que con IA puedes tener una web en cinco minutos, y que se nota. Después de seis fases, mi conclusión es esta: la IA ha hecho mucho más rápido el trabajo, pero no ha cambiado lo que hace falta para hacerlo bien. Hace falta preparar, planificar, decidir, revisar, auditar, publicar con cuidado y mantener. Y en cada uno de esos pasos hace falta criterio.
Yo no sé programar, y con 20 años de experiencia llegué lejos. Pero no llegué solo: hubo decisiones de diseño, de programación y de servidor en las que necesité a mi equipo. Si eso me pasa a mí, que me dedico a esto, es fácil imaginar lo que le pasa a quien no. La IA pone la velocidad. El resultado sigue dependiendo de quién la dirige.
Si quieres una web hecha así, cuéntanos tu proyecto.
Para seguir leyendo: La marca antes que la web y Señales que delatan que tu web está hecha con IA.
Serie completa: hacer una web profesional con IA
- Web en 5 minutos con IA o web profesional con IA: qué cambia de verdad
- Fase 0. Qué preparar antes de hacer tu web con IA
- Fase 1. Planifica tu web con la IA antes de pedirle que la haga
- Fase 2. Ejecuta tu web con IA por partes
- Fase 3. Revisa tu web antes de publicarla
- Fase 4. Audita tu web con IA
- Fase 5. Publica y mantén tu web (estás aquí)
- Extra: La marca antes que la web
- Extra: Señales que delatan que tu web está hecha con IA
“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.”
— Mark Twain



